Historia de O Bolo...
Las primeras noticias aparecen en los textos y fuentes clásicas de la época romana, concretamente Ptolomeo. Aquí se estableció uno de los veintidós pueblos dependientes del Convento Jurídico Asturicense con capital en Astorga, concretamente el pueblo que se asentó en estas tierras fue el de los Németas que ocuparían la zona de O Bolo y su capital sería “Volobriga”.

Tras el abandono de la comarca por los romanos y l a llegada de Suevos y Visigodos y la unificación político-religiosa en tiempo de Leovigildo y Recadero, se debió vivir tiempos de paz.
En el periodo de las repoblaciones no tuvo un papel preponderante, debido a la ausencia de asentamientos de órdenes monásticas y por consiguiente la nula creación de monasterios, si bien pudieron ejercer su influencia: San Pedro de Montes, San Martín de Castañeda, Santa María de Cariacedo, Santa María de Acibeiro, San Julián de Samos, Celanova…
En la época medieval se edifica su castillo, no se sabe a ciencia cierta quien lo funda. Unos lo atribuyen a la reina Dª Urraca hija de Alfonso VI, y otros lo atribuían a la hija de ésta, Sancha Raimundez. El febril patrocinio de construcciones en los siglos XII y XIII de tipo civil y militar, ocurre en esta época en Galicia con motivo de proteger y dominar territorios para un mejor control.

Tuvo título de condado y perteneció a los Condes de Lemos.
La villa de O Bolo, recibió privilegios por parte de los monarcas castellano-leoneses, por los servicios prestados a la Corte. Un ejemplo de esto es la documentación de que se dispone a raíz de la guerra fraticida entre Pedro I y Enrique II.
Esta guerra tuvo repercusiones en los actuales municipios de O Bolo Y A Veiga dados los privilegios de franquezas y libertades concedidos a esta jurisdicción y a la de Viana de O Bolo, por el Rey Enrique II a cambio del apoyo prestado. Estos privilegios darán lugar a continuos pleitos y serán la base para que ambas jurisdicciones queden libres de todo señorío.